
¿Cómo se sale de los malos momentos? Intento no pensar, seguir adelante como un robot y recorrer el camino: Me refugio en las pequeñas cosas que pueden dar alegrías, dicen que todo dolor pasa con el tiempo y las heridas cicatrizan. Yo creo que más bien quedan dormidas, en el fondo de ti, listas para resurgir, acechando su oportunidad.
Intento mantenerlas a raya, pero para ello primero habría que resolver otros problemas y ahora mismo no tengo fuerzas para enfrentarme a ellos.
Seguir el camino, hacia delante, jugar con mi sobrina, abrazar mis peluches, comprarme nuevos muñequitos, jugar y jugar para olvidar, para pasar el tiempo, esa postal que llega, los sellos a los que vuelvo a hacer caso, todo para vivir un presente de pequeños detalles y no pensar en el futuro que me asusta tanto.
Sí, piensan que estoy enferma, agotada por haber trabajado mucho durante demasiados meses, no tengo que dar exageradas explicaciones y si tengo mala cara, siempre alguien tiene una pastilla a mano para ofrecerme.
Y hasta puedo reír (hay tantas risas). Y esta noche iré al teatro, pero me alegraré de la oscuridad.
Y sigo preguntándome ¿por qué?